
Por eso me quedé sin respiración aquella tarde en el Marsella. Él me enseñaba un libro de poemas que pensaba presentar a un concurso, yo leí dos o tres al azar, y él acabó por señalarme uno en particular: "Dies de 1997". "Diga'm que et sembla", dijo con mucha tranquilidad. Y así me metí en lectura, con los ojos cada vez más abiertos y la garganta cada vez más cerrada. La poesía en cuestión trataba de una follada a sangre fría sin concesiones románticas, y recuerdo ese momento como la primera vez en mi vida que no supe qué hacer, qué pensar, qué decir, ni hacia dónde mirar. Creo que repasé todas las botellas de licor de la estantería más alta mientras dije alguna vaguedad antes de cambiar de tema.
No me puedo creer que hoy lo haya subido al tubo. Vuelvo a no saber dónde meterme. Si no lo conociera, esa poesía me daría lo mismo. Si no me tuviera acostumbrada a esa prosodia suya de vaivén de mecedora, si no fuera siempre tan considerado y caballeroso, si no le hubiera dejado callar tanto. Si no fuera un hombre.
(Esbozo de Mr. Hyde, de Javier Olivares.)
3 comentarios:
Me gusta tu forma de escribir, limpia, clara y sin tapujos.
Beso hermosa*
peque , pues yo tengo una te dejo que la leas!!!jajaj ^__^
Hola lindura*que ilusión leerte..a ver si quedamos pra tomarnos algo y ponernos la dia de nuestras vidas!
Un besazo
Me alegro qu ete gusten los trabajos:)
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